Siempre lo desenchufamos de la corriente antes de ponernos a limpiarlo con líquidos. Evitaremos posibles descargas eléctricas por defectos del aislante.
Tanto el interior de la nevera como el congelador. Usaremos un detergente suave neutro o un poco de lavavajillas muy diluido en agua. No usar otros productos pues pueden reaccionar con los plásticos aislantes de cobertura.
Si tentemos que limpiar el congelador. Lo primero que haremos será descongelarlo. Lo desenchufamos. Retiramos el interior que podremos amontonar para evitar una rápida descongelación. Podemos usar el frigo si tenemos espacio. Este, lo podemos dejar con alimentos dentro, pues tardaremos poco en descongelar.
El truco para descongelar rápido el congelador. Es utilizar un secador de pelo. Lo ponemos a una buena temperatura. Y lo iremos pasando por las concentraciones de hielo. Veremos que se descongela primero por las zonas en contacto con el congelador. Despegado el hielo, y con cuidado, podemos romperlo e ir retirándolo. Nos llevará menos de media hora.
Debemos de tener especial cuidado con los tubos del refrigerante. Pues son bastante frágiles y son el alma del congelador. Si lo rompemos, se acabó el congelador.
Evacuar el agua restante según nos indique el manual.
Deberemos de que limpiar de pelusas la parte trasera del frigorífico. Los depósitos de gas. Y la rejilla de intercambio de calor. Esta deberá de tener el suficiente espacio separación para ventilación. Esto, nos permitirá mantener el consumo al mínimo.
Si ponemos medio limón y/o una bolsita de manzanilla en el frigorífico desaparecerán los olores. |